Revista

La última milla, donde ganamos o perdemos al cliente.

Más terreno menos farándula, las claves de proyectos logísticos exitosos.

Los mitos que se derrumban frente a la nueva crisis laboral en Chile.

La importancia de la demanda en la carta de navegación logística.

Calidad, Cantidad y Oportunidad.

Transportistas, socios estratégicos win-win.

Hace algunos años desarrollamos lo que denominamos la  Carta de Navegación Logística (CNL) con un objetivo bastante simple, explicar de manera entendible cómo funciona una cadena logística completa.

La razón era sencilla, veíamos permanentemente profesionales hablando de transporte, bodegas, puertos, centros de distribución, inventarios o abastecimiento como si fueran elementos independientes, pero la logística nunca ha funcionado así, la logística es una cadena, y como toda cadena, necesita un punto de partida.

La pregunta entonces era simple: ¿Dónde comienza realmente una cadena logística?

Muchos dirán que comienza en la producción, otros que parte en un centro de distribución, o algunos incluso dirán que comienza en un puerto o en una bodega, siendo que todos son grandes logísticos, sin embargo, la respuesta sigue siendo la misma que hace años,  la cadena logística comienza en la demanda, es decir, nuestro querido y nunca bien ponderado cliente.

No en la oferta. No en la infraestructura. No en la tecnología. No en los activos.

Comienza en la demanda.

Y aunque parezca obvio, este principio sigue siendo uno de los más olvidados en la logística moderna, ¿por qué? Quizás como menciono la señora que estaba ayudando al aseo en cabo cañaveral en la época de Kennedy (Pte. EE. UU.)

LA DEMANDA ES EL SISTEMA NERVIOSO DE LA CADENA.

Cuando hablamos de demanda normalmente pensamos en ventas, pero la demanda es mucho más que eso. La demanda determina cuánto comprar, cuánto producir, cuánto almacenar, cuántos camiones necesitaremos, cuánta capacidad logística debemos instalar e incluso cuánto capital debemos invertir.
Por eso la demanda termina actuando como el sistema nervioso de toda la cadena logística.

DEL PUSH AL PULL.

Durante gran parte del siglo pasado predominó una lógica bastante simple. Las empresas producían primero y vendían después (como mi abuelo con frutos del país en los 50 o barracas en los 60) era la denominada estrategia Push.

Pero hoy vivimos una realidad completamente distinta.

Los clientes tienen alternativas, comparan, exigen, cambian de proveedor, compran por internet y esperan respuestas inmediatas.

Por eso las cadenas modernas funcionan bajo una lógica Pull, la demanda tira de la cadena, la demanda manda, y la cadena responde.

LO QUE NOS ENSEÑÓ LA CARTA DE NAVEGACIÓN LOGÍSTICA.

Cuando construimos la Carta de Navegación Logística observamos algo interesante.

Todas las etapas de la cadena estaban conectadas:

Planificación de la Demanda.
Abastecimiento.
Producción.
Transporte.
Centros de Distribución.
Canales de Venta.
Última Milla.
Cliente Final.
Logística Inversa.

Todo dependía de una misma información,  la demanda.

Si la demanda estaba mal calculada, la cadena completa se veía afectada, Si la demanda estaba correctamente entendida, la cadena completa funcionaba mejor.

LO LÓGICO Y LO FÍSICO.

Uno de los conceptos centrales de la CNL establece que el flujo lógico y el flujo físico deben avanzar siempre en paralelo.

El flujo físico corresponde a los productos, el flujo lógico corresponde a la información.

La inteligencia artificial, los sistemas predictivos, la trazabilidad, los gemelos digitales y la analítica avanzada no son más que herramientas para fortalecer el flujo lógico.

Porque mientras mejor comprendamos la demanda, mejores decisiones podremos tomar respecto a toda la cadena.



EL RIESGO DE LOS ELEFANTES BLANCOS.

Quizás uno de los mayores errores que seguimos observando es construir infraestructura antes de comprender la demanda, puertos, centros logísticos, terminales, bodegas, parques industriales y sistemas tecnológicos diseñados para una demanda futura que muchas veces nunca aparece. Por eso resulta mucho más razonable construir primero el entendimiento de la demanda y después la infraestructura necesaria para atenderla.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO REEMPLAZA AL CLIENTE.

Hoy escuchamos permanentemente conceptos como inteligencia artificial, machine learning, automatización o analítica predictiva, todas estas herramientas son extraordinariamente valiosas, pero existe un riesgo: creer que la tecnología reemplaza el entendimiento del cliente.  La inteligencia artificial puede ayudarnos a pronosticar, detectar patrones y anticipar tendencias.
Pero sigue necesitando una pregunta inicial:
¿Qué quiere realmente el cliente?

CALIDAD, CANTIDAD Y OPORTUNIDAD.

Finalmente toda la cadena logística existe por una razón muy simple: cumplir una promesa.
Y esa promesa sigue resumiéndose en tres conceptos que hemos desarrollado durante años:
Calidad.
Cantidad.
Oportunidad.
La demanda existe para ayudarnos a cumplir esa promesa.
La Carta de Navegación Logística existe para coordinar esa promesa.
Y la logística estratégica existe para asegurar que esa promesa llegue correctamente al cliente.
Todo está conectado.
Por eso después de tantos años, de tantas tecnologías y de tantos cambios en la industria, seguimos llegando a la misma conclusión:
La logística comienza escuchando al cliente, todo lo demás viene después.

Rodrigo Rojas Toledo
Para deLogística

PD: Han cambiado los sistemas, los algoritmos, los mercados y las tecnologías, o que no ha cambiado es que las cadenas logísticas exitosas siguen comenzando exactamente en el mismo lugar: entendiendo correctamente la demanda.