Cuando comenzamos a desarrollar conceptos para simplificar la logística, una de las primeras herramientas que construimos fue el denominado "Típico Mono", el cual no era más que una representación gráfica, simple y entendible, de cómo se movían los productos, la información y los recursos dentro de una cadena de suministro.
El objetivo siempre fue el mismo: explicar algo complejo de forma simple.
Una vez que logramos representar visualmente la cadena, comenzamos a hacernos preguntas tales como; ¿cuáles eran realmente los elementos que consumían más recursos dentro de una operación logística? la respuesta apareció rápidamente: transporte, control de inventarios y logística inversa, sin embargo, con el tiempo entendimos algo mucho más relevante, es que ninguna de estas actividades agrega valor por sí sola, el verdadero valor aparece cuando logramos cumplir la promesa realizada al cliente.
Y esa promesa sigue resumiéndose en tres conceptos extraordinariamente simples: Calidad, Cantidad y Oportunidad.
Han pasado años, han aparecido nuevas tecnologías, inteligencia artificial, automatización, trazabilidad en tiempo real, comercio electrónico y cadenas globales hiperconectadas, pero la esencia sigue siendo exactamente la misma.
CALIDAD
Cuando hablamos de calidad en logística no nos referimos solamente a la calidad de fabricación del producto, hablamos de que llegue exactamente como el cliente espera recibirlo.
CANTIDAD
Si el cliente solicita dos unidades, deben llegar dos unidades, ni una menos ni una más. Hoy la complejidad ha aumentado debido a la omnicanalidad y al comercio electrónico, pero el principio sigue siendo el mismo.
OPORTUNIDAD
Antiguamente llegar a tiempo era una ventaja competitiva, hoy es simplemente una condición básica para competir, la oportunidad ya no significa solamente llegar a tiempo, significa llegar cuando el cliente espera, con información visible durante todo el proceso.
LA LOGÍSTICA DEL FUTURO SIGUE SIENDO SIMPLE
Podemos hablar de inteligencia artificial, gemelos digitales, machine learning, electromovilidad o análisis predictivo, todo eso es importante, pero al final del día la pregunta sigue siendo exactamente la misma: ¿Cumplimos la promesa al cliente?
¿Llegó con calidad?
¿Llegó en la cantidad correcta?
¿Llegó oportunamente?
Calidad, Cantidad y Oportunidad hacen la diferencia, el resto sigue siendo poesía.
Rodrigo Rojas Toledo para deLogística